Opilla se San Marcos. Tradición e innovación.

Opilla

Un poco de historia y algún truco de esta tarta con curiosa decoración.

Hay infinidad de formas y tamaños de opillas de San Marcos, pero todas tienen en común una peculiar decoración a base de pollitos y plumas.

Curiosamente, la tradición existe gracias a una mujer madrileña.

Ésta encargaba cada año una tarta especial para su ahijado en la misma fecha en la que desde hacía medio siglo se subía al monte a celebrar una misa especial en la que se bendecían los campos.

Aunque muchos tienen la idea de que la base de la opilla es una bizcocho corriente, tiene su truco especial.

En la elaboración hay que "batir hasta hartarse" las yemas y las claras por separado. Una vez que las claras estén esponjosas y las yemas hayan empezado a clarear, se vierte el azúcar con cuidado sobre las claras. Después lo mismo con las yemas. Y con cuidado de no desmontar lo batido, se añade la harina. Se vierte en el molde cuidadosamente para hornear unos 30 minutos dependiendo del horno. Un moco de mermelada y los motivos decorativos y listo.